Rebeca tiene 29 años y, aunque consiguió dejar su relación con Henri hace ya casi siete, se ha dado cuenta de que su fantasma le sigue a todas partes, en formas de gestos, de pensamientos negativos, de dudas y de dolencias. Esta es la historia de una mujer que busca una versión de sí misma que le arrebataron a golpe de miedo y culpa, dándose cuenta de que lo que le ocurrió a ella y a otras miles de mujeres no fue solo una relación que salió mal, sino una relación de maltrato.