Dieter tiene orejas puntiagudas, una puntería inhumana con el arco y no parece envejecer, un secreto más en el modesto circo itinerante donde trabaja recorriendo lo poco que queda del Salvaje Oeste. Cuando ve que Anne, la trapecista, se asusta al ver a un extraño pistolero entre el público, él hará todo lo posible por averiguar qué sucede...