«Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó» Te culparán. Te culparán y te demonizarán durante eones. Serás el monstruo en la oscuridad bajo sus camas, el nombre que sólo se pronuncia entre susurros, la culpable de todas sus desgracias. Serás enemiga de la conciencia y la moral. Es un mundo de hombres, muchacha. No puedes ganar. Es un mundo de hombres, muchacha. Te demonizarán. Porque preferiste reinar en el infierno que someter tu paraíso a uno de ellos.